Santiago concentra cocinas de todo Chile. Esa variedad permite acercarse a productos del mar, preparaciones campesinas, cocina mapuche, vinos y recetas urbanas sin salir de la capital.
Mercados y productos
Los mercados tradicionales permiten observar ingredientes y preparaciones que forman parte de la cocina cotidiana. Pescados, mariscos, frutas, verduras y productos de distintas regiones llegan a la capital y amplían el repertorio del viajero.
Platos para probar
Empanadas, pastel de choclo, cazuelas, porotos, preparaciones con mariscos y completos forman parte de un mapa gastronómico amplio. No todos son exclusivos de Santiago, pero la ciudad es un buen lugar para probar versiones de distintas zonas del país.
Barrios gastronómicos
Sectores como Lastarria, Bellavista y otras zonas de Providencia y Santiago Centro concentran restaurantes y propuestas de distinto perfil. La mejor estrategia es combinar cocina tradicional con espacios contemporáneos que trabajen producto chileno.
Vinos y cercanía con los valles
La capital está muy cerca de importantes valles vitivinícolas, por lo que el vino forma parte natural de la experiencia gastronómica. Una visita urbana puede complementarse con una salida a Casablanca, Maipo u otros valles según el itinerario.

